André Citroën nació en París el 5 de febrero de 1878, hijo de Lévie Citroen, diamantista judío neerlandés, emigrado a París en 1873, y de Macha Kleinan, judía polaca originaria de Varsovia (después de haber emigrado, Lévie Citroen cambió la ortografía de su nombre en Citroën).
En 1883, cuando él sólo tenía cinco años, se suicidó su padre. Entonces es solicitado por su madre que retoma el negocio de diamantes y perlas finas de su marido.
A los 10 años, descubre la obra visionaria vanguardista de Julio Verne que lo inspirará toda su vida. La construcción de la Torre Eiffel para la Exposición Universal de París (1889) le incita a hacerse ingeniero e industrial y a participar en los futuros grandes desafíos industriales del vigésimo siglo.
A los veinte años, en 1900 se graduó en l'École Polytechnique, la más prestigiosa escuela de ingeniería francesa. Su primer trabajo fue en una empresa de fabricación de ruedas propiedad de unos amigos de la familia, donde vio el sistema de engranaje que le serviría de inspiración para la doble flecha o chevron que empleó como logotipo en sus coches.

André Citroën egreso de una escuela politécnica, poseedor de un gran talento como queda demostrado con la invención de los "engranajes Angulares".
En 1914 y durante la 1era Guerra Mundial fue llamado para integrar la movilización industrial de esa época. En seis meses programo y puso en marcha una enorme Fábrica que producía proyectiles explosivos.
Al finalizar la guerra comprendió el gran futuro que se avecinaba para los vehículos automotores, y ello lo decidió a comenzar la fabricación de un vehículo popular, económico, rendidor y resistente, incorporando técnicas constructivas que
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